Parece que vivir con estrés se ha convertido en una forma cotidiana de funcionar , no solo no le damos demasiada importancia sino que muchas veces nos vanagloriamos de ello ya que en parte sugiere estar ocupado, ser necesario o responsable de algo, cualidades que socialmente están bien vistas.
Se sabe que estar estresado no sienta bien o no es saludable, pero es socialmente aceptable; y este es precisamente el problema de esas pequeñas cosas que si bien puntualmente no son graves se perpetúan en el tiempo y a la larga nos avocan a otro tipo de problemas más serios.
Uno de los factores más problemáticos e incisivos en el ser humano es la vivencia constante del estrés.
Cuantas enfermedades son atribuidas a "los nervios"?
Cumplir con las obligaciones en el trabajo o con la familia, ser o sentirse suficiente para alguien o para sí mismo, el perfeccionismo, la necesidad de sentirse reconocido, aceptado, querido; la inseguridad frente al futuro (laborales, familiares, afectivas), la incertidumbre de la existencia misma y demás cuestiones, mas justificadas o más imaginarias nos dejan poco margen para relajarnos, para despreocuparnos, para parar.